Cada domingo se dan cita en un escenario
bastante particular vendedores y compradores al rededor de una serie de objetos
viejos; algunos recién envejecidos, algunos extravagantes y otros tanto sólo
curiosos. Los objetos del mercado de las
pulgas, su puesta en escena y su textura, son el objetivo de la búsqueda fotográfica,
dichos elementos son importantes para captar la atención de los potenciales
actores de una transacción comercial de memorias.
Las imágenes, son una búsqueda de aquellos
detalles que caracterizan a los objetos en torno a un mercado comercial de
recuerdos y experiencias, planos cerrados, diafragmas muy abiertos y poca
profundidad de campo.




















